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Iglesia mundial · 28 de octubre de 2026

La Iglesia Católica en Egipto enfrenta la pérdida de jóvenes y fortalece su servicio social

a large building with two towers on top of it
Pierre Astier / Unsplash

La Iglesia Católica en Egipto se enfrenta al desafío de mantener a su población joven vinculada a la fe, mientras que un obispo del país señaló que muchos jóvenes abandonan la religión católica al momento de contraer matrimonio. El líder religioso explicó que, aunque las relaciones oficiales entre las iglesias católica y ortodoxa son buenas, existen dificultades prácticas cuando ocurren uniones mixtas que pueden obligar al cónyuge católico a convertirse a la fe ortodoxa. Esta situación representa un obstáculo mayor para la institución, la cual busca maneras de ayudar a sus jóvenes a profundizar su creencia y permanecer adheridos a su comunidad religiosa.

Para abordar este problema, la Iglesia ha implementado programas de formación junto con iniciativas diseñadas para facilitar que los jóvenes católicos se conozcan y forjen relaciones dentro de su propia fe. El obispo destacó que la catequesis constituye un servicio importante para profundizar la doctrina, al tiempo que se crean múltiples oportunidades de encuentro entre los fieles más jóvenes. A pesar de los esfuerzos, la realidad demográfica muestra que los católicos son una minoría dentro de una minoría en la nación, donde la denominación cristiana más grande es históricamente la Iglesia Ortodoxa Copta. Las estimaciones indican que hay entre diez y quince millones de coptos en el país, lo que convierte a esta comunidad en la más grande de Oriente Medio, mientras que los musulmanes constituyen la vasta mayoría del resto de la población de ciento veinte millones de habitantes.

En contraste con la gran comunidad ortodoxa, la Iglesia Católica Copta cuenta con solo alrededor de trescientos mil fieles viviendo en Egipto. Sin embargo, según el obispo, este grupo pequeño juega un papel importante en la forja de buenas relaciones entre diferentes comunidades religiosas y realiza contribuciones significativas en los campos de la salud, la educación y la cultura. El líder religioso admitió que, si bien ha habido períodos difíciles en las relaciones con la comunidad musulmana, la situación ha mejorado notablemente. Las voces extremistas que solían escucharse ya no son tan prominentes, mientras que una voz moderada está creciendo lentamente pero de manera perceptible. El gobierno está dando espacio a estos actores moderados para actuar, y se cree que si el país continúa por este camino, las cosas seguirán mejorando.

La Iglesia Católica desempeña un papel desproporcionadamente grande en la prestación de servicios en Egipto, especialmente en las regiones más pobres. Algunas de las mejores escuelas del país son instituciones católicas, y el hecho de que los funcionarios estatales recurran regularmente a ellas es prueba de su calidad. Además del trabajo educativo, la diócesis del obispo opera catorce clínicas, la mayoría de las cuales están atendidas por hermanas religiosas que dedican gran parte de su tiempo a esta labor. También se realizan contribuciones a través de centros culturales y bibliotecas. La Iglesia no solo ha proporcionado estos servicios, sino que ha mostrado a la sociedad egipcia cómo ofrecerlos, sirviendo como pionera en este campo. La Iglesia Ortodoxa Copta aprendió a proporcionar estos servicios siguiendo el ejemplo católico, y más recientemente, las mezquitas también han comenzado a ofrecer servicios de este tipo.

Estos servicios son particularmente cruciales en la región del Alto Egipto, la cual recibe menos atención que el Delta y el norte del país. En estas zonas, los servicios son menos adecuados, especialmente en el ámbito de la salud, donde los hospitales no siempre cumplen con los estándares requeridos, y también existen deficiencias en la educación y el cuidado infantil. Las cifras indican que esta área se encuentra entre las gobernaciones más pobres de Egipto, lo que afecta las habilidades y talentos de las personas, ya sean intelectuales o de otro tipo. Resulta triste observar a personas talentosas cuyas capacidades no reciben el reconocimiento debido o cuyo entorno no les brinda la oportunidad de desarrollarse y cumplir su potencial. La organización benéfica que apoyó estas declaraciones es valorada por observar las prioridades locales en lugar de imponer su propia agenda.