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Tiempo ordinario

Iglesia mundial · 11 de octubre de 2026

También publicado en Norsk, हिन्दी

Reflexiones católicas sobre la fe y el poder espiritual para el viernes 9 de octubre de 2026

Lit candles illuminate a dark room
Sven Alleblas / Unsplash

Las lecturas bíblicas y las reflexiones diarias para la comunidad católica correspondientes al viernes 9 de octubre de 2026, durante la vigésima séptima semana del tiempo ordinario, se centran en la justificación por la fe y la autoridad espiritual de Jesucristo para expulsar a los demonios. El calendario litúrgico honra a san Dionisio, obispo y mártir, y a san Juan Leonardi, sacerdote, bajo el color litúrgico verde.

La primera lectura, extraída de la carta del apóstol Pablo a los gálatas, establece que aquellos que viven por la fe son bendecidos junto con Abraham, el hombre de fe. El texto indica que las Escrituras anticiparon que Dios justificaría a los no judíos mediante la fe, proclamando el evangelio a Abraham con la promesa de que todas las naciones serían bendecidas a través de él. En contraste, quienes viven bajo la observancia de la ley mosaica están bajo maldición, ya que nadie es justificado ante Dios por las obras de la ley. La ley se basa en la acción, mientras que la justificación proviene de la fe. Cristo redimió a la humanidad de esta maldición convirtiéndose en maldición por ellos, permitiendo que la bendición de Abraham llegara a los no judíos y que recibieran el Espíritu prometido a través de la fe.

El salmo responsorial recuerda que el Señor siempre mantiene su pacto. Las antífonas incluyen declaraciones sobre el rechazo de los gobernantes mundiales y la promesa de atraer a todos hacia sí mismo cuando sea levantado de la tierra. También se afirma que si los demonios son expulsados por el poder de Dios, el reino de Dios ha llegado.

El evangelio según Lucas narra un incidente en el que Jesús expulsó a un demonio, lo que provocó que algunos acusaran de hacerlo mediante el poder de Belcebú, el príncipe de los demonios. Otros exigieron una señal del cielo. Jesús, conociendo sus pensamientos, argumentó que un reino dividido no puede permanecer y que si Satanás se divide contra sí mismo, su reino no puede sostenerse. Preguntó con qué poder sus seguidores expulsan demonios si él lo hace por Belcebú, indicando que ellos serían sus jueces. Afirmó que si expulsa demonios por el poder de Dios, el reino de Dios ha llegado. Utilizó la analogía de un hombre fuerte que guarda su casa hasta que uno más fuerte lo ataca y le quita sus armas. Concluyó que quien no está con él está contra él, y quien no recoge con él dispersa. Describió cómo un espíritu inmundo, al salir de un hombre, busca descanso en lugares áridos; al no encontrarlo, regresa a la casa vacía y limpia, trayendo consigo siete espíritus peores, resultando en una condición final peor que la inicial.

La reflexión diaria sugiere que las películas de terror reflejan la realidad de la existencia de los demonios y su búsqueda de oportunidades para destruir a la humanidad. Se señala que la gente a menudo duda del poder divino, similar a las multitudes en el evangelio que acusaron a Jesús de colaborar con el diablo. La reflexión enfatiza que Jesús pudo expulsar demonios porque era justificado por el Padre y es el Hijo de Dios Todopoderoso. Se advierte que los demonios peligrosos deben ser expulsados correctamente y por la persona correcta, es decir, el Señor Jesús. Si la expulsión no es correcta, los demonios pueden regresar con más fuerza. La conclusión invita a confiar en Jesús, el Rey del cielo y la tierra, para vencer todo tipo de demonios y poderes malignos, pidiendo la ayuda divina para lograr esta victoria espiritual.