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Iglesia mundial · 30 de octubre de 2026

La Santa Sé pide en la ONU redirigir los recursos destinados a las armas hacia el desarrollo humano

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David Tomaseti / Unsplash

La Santa Sé solicitó que los recursos destinados al armamento sean redirigidos hacia las necesidades de las personas que viven en condiciones de pobreza. Esta petición fue realizada por el observador permanente de la Santa Sé ante las Naciones Unidas durante una reunión sobre armas convencionales en el marco de la octogésima primera sesión de la Asamblea General de la ONU.

El representante señaló que el aumento de los gastos militares globales, que alcanzaron casi 2,9 billones de dólares en 2025, contrasta con la necesidad urgente de desarrollo y ayuda humanitaria. Afirmó que la proliferación y el uso de armas convencionales alimentan los conflictos, perpetúan la violencia y minan la confianza mutua, lo que compromete la búsqueda de una paz justa y duradera.

En relación con la tecnología militar, se hizo un llamado a crear un instrumento jurídicamente vinculante que establezca normas y prohibiciones claras sobre los sistemas de armas letales autónomos. Se sostuvo que la decisión de usar fuerza letal no puede delegarse a procesos automatizados u opacos, sino que debe permanecer bajo un control humano responsable, consciente y eficaz.

La intervención también expresó preocupación por las retiradas de la Convención sobre Minas Antipersonales y de la Convención sobre Municiones de Dispersión, solicitando que se promueva su integridad a escala universal. Asimismo, se destacó el impacto humanitario devastador del uso de armas explosivas en áreas povladas, subrayando la destrucción de infraestructuras civiles y el sufrimiento de las comunidades, por lo que se pidió universalizar la Declaración Política sobre Armas Explosivas en Áreas Povladas.

Finalmente, se mencionó que el comercio ilícito de armas ligeras y de pequeño calibre compromete el desarrollo y alimenta la violencia. Por ello, se señaló la necesidad de reforzar la implementación del Instrumento Internacional de Rastreamiento y del Programa de Acción para prevenir, combatir y eliminar dicho comercio en todos sus aspectos. El objetivo final es ampliar el acceso a la salud y la educación para promover el desarrollo humano integral.