Iglesia mundial · 1 de octubre de 2026
El Papa celebra misa en Metz y habla de reconciliación
El Papa llegó a Metz el 28 de septiembre de 2026 para celebrar una misa en la catedral de San Esteban. Durante la liturgia reflexionó sobre los textos del profeta Isaías, citando Isaías 32:15-18. Subrayó que la desolación del desierto simboliza la simplicidad y el silencio, el jardín representa la belleza de una vida justa y la casa es la imagen del mundo que necesita esfuerzos comunes. Cristo, según sus palabras, transforma la desolación en oasis, siembra jardines y construye casas mediante perdón, misericordia y generosidad, no mediante venganza ni rechazo del perdón.
El Papa recordó que los que venganzarse pierden fuerza frente a quienes perdonan. Hizo hincapié en que la reconciliación y la paz poseen dimensiones personales y colectivas, y que la historia europea se basa en un legado espiritual y moral anterior a las estructuras económicas y políticas actuales. Señaló que este legado se formó por personas que vivieron, proclamaron y transmitieron la enseñanza del Evangelio a lo largo de los siglos. El Papa destacó el aporte del monacato no solo en el ámbito espiritual y cultural, sino también en la agricultura y los oficios tradicionales.
La catedral de San Esteban, con sus vitrales que cubren 6500 metros cuadrados, ejemplifica este legado, pues sus colores y figuras invitan a la oración y la contemplación. Entre los artistas cuyas obras están integradas en las paredes del templo destaca el pintor Marc Chagall, cuyas creaciones convierten el edificio en un símbolo de diálogo ecuménico y de encuentro entre religiones. El Papa concluyó su homilía deseando que la comunidad local sea un faro de esperanza para Francia, Europa y el mundo, encomendando su oración a la Virgen María y a todos los santos.