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Iglesia mundial · 17 de septiembre de 2026

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El obispo de Santiago celebra misa por las víctimas de un accidente

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Gene Gallin / Unsplash

El obispo de Santiago presidió una misa en honor a las víctimas de un accidente. Centenas de personas se reunieron para homenajear a las víctimas y mostrar solidaridad con las familias enlutadas. El obispo dejó una mensaje de consuelo y fe, rechazando cualquier interpretación de la tragedia como un castigo divino. “De ninguna manera Dios nos castiga, y mucho menos de una forma tan cruel e implacable. Dios es amor. Dios es misericordia”, afirmó el obispo Teodoro Tavares durante la celebración eucarística. El obispo dirigió una palabra especial a las madres y familiares de las víctimas, reconociendo la profundidad de su dolor. Apeló a la fe como camino para enfrentar el sufrimiento y encontrar sentido. “Necesitamos tener fe en Dios para que nuestra vida también tenga sentido”, afirmó, recordando que, para los cristianos, “la vida no termina en la sepultura”, sino que se abre a la esperanza de la resurrección y la vida eterna.

En su homilía, el obispo evocó las palabras de Jesús Cristo: “Yo soy la resurrección y la vida. Quien cree en mí, aunque muera, vivirá”. A partir de esta promesa, subrayó que, aunque la muerte forma parte de la condición humana, la fe cristiana proclama que el ser humano fue creado por Dios para “la inmortalidad, para una vida plena, eterna y feliz”. El obispo reconoció el trabajo desarrollado por la comunidad parroquial y los sacerdotes en el acompañamiento de las familias, con especial agradecimiento a los frailes capuchinos, responsables de la Parroquia de São Lourenço, y al hermano Flávio, por su dedicación y cercanía. Otro signo de cercanía fue la presencia de psicólogos de la Escuela Universitaria Católica, que se desplazaron a la isla del Fogo para prestar acompañamiento a las personas más afectadas por la pérdida, el shock y la consternación provocados por el accidente. La misa del séptimo día se celebró en el atrio del jardín infantil, junto a la capilla de São Francisco de Assis, patrón de las comunidades que concentran un elevado número de víctimas mortales del accidente.

Al final, el obispo Teodoro Tavares reafirmó que la Iglesia no permanecerá distante ante el dolor de las familias. La diócesis de Santiago continuará acompañándolas a través de la oración, la presencia pastoral, el acompañamiento espiritual y la solidaridad, manteniéndose cerca de la población del Fogo en este tiempo marcado por la pérdida y el sufrimiento. La isla del Fogo es parte, junto con las islas de Santiago, Maio y Brava, de la diócesis de Santiago. Esta diócesis, creada en 1533, fue hasta 2003 la única diócesis de Cabo Verde y cubría las diez islas del país. La diócesis de Mindelo pasó a abarcar las islas de Santo Antão, São Vicente, São Nicolau, Sal y Boa Vista, siendo la décima isla, Santa Luzia, no habitada.