Misión y ayuda · 17 de septiembre de 2026
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La importancia del tiempo en la fe cristiana
Recientemente, se reflexionó sobre un pasaje bíblico en el que Jesús sana a un hombre que había estado enfermo durante treinta y ocho años cerca del estanque de Betesda. Este relato se centra en el tema del tiempo y la salvación, enfatizando que es crucial valorar cada momento que se nos ha dado.
La historia comienza con Jesús subiendo a Jerusalén durante una festividad judía. En el estanque de Betesda, muchos enfermos esperaban ser sanados cuando las aguas se movían, ya que se creía que el primero en entrar sería curado. Entre ellos estaba un hombre que había estado enfermo durante casi cuatro décadas, esperando una oportunidad que nunca llegaba.
A pesar de su larga espera y sufrimiento, este hombre no tenía a nadie que lo ayudara a entrar en el estanque cuando las aguas se agitaban. Jesús lo vio y le preguntó si quería ser sanado. La respuesta del enfermo refleja su desesperanza y resignación ante su situación. Sin embargo, Jesús, en un solo instante, le ordenó que se levantara, tomara su cama y caminara. Al instante, el hombre fue sanado y comenzó a caminar.
Este relato destaca cómo Jesús se centra en el presente, sin preocuparse por el tiempo que el hombre había pasado sufriendo. La salvación y la sanación se manifiestan en el "ahora", recordándonos que cada momento es una oportunidad para experimentar la gracia de Dios.
La reflexión invita a los creyentes a no perder el tiempo en expectativas vanas, sino a vivir el presente con fe y gratitud. Se recuerda que la verdadera salvación no proviene de la sabiduría humana, sino de la intervención divina de Jesús, quien carga con nuestras debilidades y nos ofrece un nuevo comienzo.
La conclusión del mensaje es que debemos elegir vivir en el presente, bajo la guía y la gracia de Jesús, en lugar de aferrarnos a pasados de sufrimiento y desilusión. La invitación es a confiar en el poder transformador de la fe y a experimentar diariamente la presencia de Jesús en nuestras vidas.