Iglesia mundial · 30 de octubre de 2026
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El papa León XIV envía un mensaje de video a la reunión interreligiosa de Asís
El papa León XIV dirigió un mensaje en video a los participantes de la reunión interreligiosa de Asís el 27 de octubre. El pontífice no asistió presencialmente al evento porque aceptó la recomendación de sus médicos de cancelar el viaje. La fecha marcó el cierre de la reunión, cuyo tema central fue la paz desarmada y la capacidad de desarmar. Los asistentes celebraron el aniversario de la reunión de oración interreligiosa de Asís que tuvo lugar el 27 de octubre de 1986. Aquel encuentro histórico se realizó por iniciativa del papa Juan Pablo II, quien subrayó la relación intrínseca entre la actitud religiosa auténtica y la promoción sincera de la paz. En su intervención, el papa León XIV saludó a los líderes religiosos presentes y elogió el camino de fidelidad recorrido durante años por el Dicasterio para el Diálogo Interreligioso y la Comunidad de Sant'Egidio. El pontífice citó al papa Francisco para afirmar que la reunión de 1986 no debió ser un evento aislado. Juan Pablo II invitó entonces a continuar viviendo el espíritu de Asís. El papa León XIV recordó el contexto de la guerra fría en el que se celebró la primera reunión.
Muchos esperaban que la globalización garantizara la paz y la estabilidad mundial. Sin embargo, el pontífice señaló en la encíclica Magna Humanitas que la globalización no genera automáticamente la solidaridad y la paz, sino que ha provocado reacciones como el fundamentalismo. En ese marco, la guerra ha vuelto a ser una herramienta de la política internacional. El papa citó el Catecismo de la Iglesia Católica para explicar que muchos consideran que acumular armas disuade a los enemigos potenciales de la guerra. Esa visión busca garantizar la paz internacional mediante la fuerza. En una cultura dominada por la supremacía de la fuerza, el pontífice insistió en la necesidad de promover el espíritu de Asís. Este espíritu rechaza usar la religión como pretexto para la guerra y promueve la mediación, el diálogo, la experiencia contemplativa y la acción creativa para construir un futuro de paz. El papa afirmó que la paz debe volver a ser el ideal común de todos los pueblos. Debe guiar cada decisión, denunciar la injusticia y ser la visión compartida por todos. Insistió en que se debe reconstruir la paz en todas partes, no prepararse para otras guerras.
La guerra nunca debe llevarse a cabo en nombre de Dios. El pontífice reiteró su enseñanza de que hacer la guerra en nombre de la religión equivale a atacar la propia religión. Ninguna guerra es sagrada, solo la paz es santa. El papa señaló que el camino comienza con la oración. Frente a los poderes mundanos, la oración parece débil, pero es la fuerza humilde de los creyentes. Invitó a acudir al Dios que da la paz para que toque el corazón de quienes desean la guerra y el terrorismo. La oración es una escuela de diálogo con Dios, con los demás y con todas las cosas. El viaje de Asís anima a los líderes religiosos a fomentar un clima de diálogo entre los fieles y en la sociedad. Esto evita que las palabras de arrogancia reemplacen las palabras de paz, negociación y comprensión. El papa concluyó pidiendo que Dios conceda la paz anhelada a todas las naciones. Deseó que cada persona se convierta en un instrumento desarmado de la paz divina.